Vox continúa ampliando su base electoral y comienza a penetrar en un espacio tradicionalmente ajeno: el del votante socialista. Según la última entrega de la serie de encuestas de 40dB., la intención de voto al partido liderado por Santiago Abascal entre quienes apoyaron a Pedro Sánchez en las elecciones generales de 2023 alcanza el 4,8%.
Este porcentaje supone el nivel más alto registrado en lo que va de legislatura y refleja un desplazamiento significativo dentro del electorado del PSOE, que hasta ahora había mostrado una notable fidelidad. El dato apunta a un desgaste progresivo del apoyo socialista y a la capacidad de Vox para captar votos más allá de su núcleo habitual.
El sondeo de 40dB. confirma así la apertura de una brecha en el voto de izquierdas, en un contexto político marcado por la polarización y el descontento con la gestión del Gobierno. Aunque el trasvase aún es limitado en términos absolutos, los analistas destacan su relevancia simbólica, ya que evidencia una permeabilidad inédita entre bloques ideológicos tradicionalmente enfrentados.
La evolución de esta tendencia será clave en los próximos meses, especialmente de cara a futuros procesos electorales, donde la fragmentación del voto podría alterar los equilibrios políticos actuales.




















