Izquierda Unida (IU) reclama cambios sustanciales en la coalición Sumar y advierte de que la marca actual “no es un instrumento capaz de aglutinar” a todas las fuerzas de la izquierda, según el informe político que su líder, Antonio Maíllo, presentará este sábado ante la Coordinadora Federal de la formación.
Maíllo, sin mencionar directamente a la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, cuestiona implícitamente su liderazgo como cabeza visible del proyecto común y apuesta por construir una candidatura diferenciada del PSOE. “No valen las políticas de un PSOE cuya alma neoliberal y atlantista impide una agenda de gobierno de avance real que frene al trumpismo en España”, señala.
Entre los cambios que IU exige en las negociaciones con Movimiento Sumar, Comunes y Más Madrid se encuentra el cambio de nombre de la coalición, para evitar confusiones entre el partido y la alianza, así como la incorporación de otros partidos con mecanismos democráticos, como primarias y deliberaciones regladas, para conformar candidaturas.
El objetivo de IU es garantizar que la futura candidatura progresista movilice al electorado y logre frenar a la derecha en las elecciones generales, autonómicas y municipales de 2027. Además, Maíllo insiste en marcar una posición política propia en asuntos clave como vivienda, OTAN y políticas sociales, evitando medidas unilaterales del PSOE y defendiendo la autonomía de cada organización dentro del espacio de izquierdas.
En su informe, el líder de IU subraya también la necesidad de un “calendario de trabajo conjunto” para coordinar las candidaturas y fortalecer la cohesión del espacio progresista, insistiendo en que la meta es movilizar hasta el último voto de izquierdas y construir “una alternativa de país” centrada en vivienda, trabajo, dignidad y paz.


















