Un dispositivo conjunto de 400 agentes de la Policía Nacional y Municipal interviene en la Puerta del Sol para desmantelar el asentamiento que quedaba tras el anuncio de fin de protesta de los organizadores
Un amplio dispositivo integrado por 400 agentes de la Policía Nacional y de la Policía Municipal de Madrid ha desalojado de madrugada a las 334 personas que aún pernoctaban en la acampada instalada en la Puerta del Sol. La intervención policial, llevada a cabo en torno a las tres de la mañana, se ha desarrollado sin incidentes de gravedad en su mayor parte, aunque se ha saldado con la detención de dos personas por delitos de desobediencia y resistencia a la autoridad. Tras el inicio de la operación, los servicios de limpieza del Ayuntamiento de Madrid han comenzado a retirar las tiendas de campaña y las carpas restantes con el apoyo de maquinaria para trasladarlas a depósitos municipales.
El desalojo se produce después de que los organizadores comunicaran en las jornadas previas la disolución de las comisiones organizativas y dieran por finalizada la reivindicación inicial de la protesta, con la intención de iniciar un desmontaje progresivo y trasladar la movilización a los barrios. No obstante, un grupo residual de personas optó por permanecer en la plaza, lo que motivó la actuación de las fuerzas de seguridad en un operativo que contó con la participación de unidades de bomberos y servicios sociales debido a la presencia de colectivos vulnerables y personas sin hogar en el asentamiento.
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Cruz de declaraciones sobre la intervención y las denuncias de violencia
La operación policial ha generado una evidente controversia institucional y de posicionamiento entre las partes afectadas. Desde la cuenta oficial de la acampada en la red social Instagram, los manifestantes han denunciado públicamente que el desalojo de madrugada se ha ejecutado mediante una «intervención policial violenta» por parte de unidades antidisturbios. Según este comunicado, la actuación habría provocado heridas a varias personas como consecuencia de golpes y del uso de gas pimienta, señalando directamente a las órdenes emitidas desde la Delegación del Gobierno.
Por el contrario, la Delegación del Gobierno en Madrid ha emitido un comunicado oficial en el que sostiene que el desalojo progresivo y la actuación de los agentes se han desarrollado «sin violencia». La institución ha defendido que la medida adoptada constituye un «último recurso» tras un proceso gradual de semanas de mediación. Según detallan desde la Delegación, el Ejecutivo protegió inicialmente el derecho fundamental de reunión al concurrir una finalidad reivindicativa común, pero recuerda que dicho derecho «no es ilimitado» y que la situación cambió tras el fin de la protesta original y la constatación de incidentes e ilícitos en el entorno de la plaza.
Antecedentes y argumentos institucionales para el desalojo de la plaza
La decisión de proceder al desmantelamiento definitivo de la acampada responde, según los informes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, a la existencia de diversos hechos presuntamente delictivos y alteraciones del orden público registradas en el interior y en el entorno inmediato del enclave. La Delegación del Gobierno ha precisado que el pasado 26 de octubre ya se remitió un primer escrito advirtiendo de que el tiempo transcurrido era razonable, seguido de un segundo requerimiento el 29 de octubre para exigir el desalojo a la mayor brevedad.
Ante la falta de respuesta y la permanencia de un grupo en la zona —pese a que los interlocutores de la protesta comunicaron días antes el cese de la movilización general y la disolución de sus comisiones—, la delegada dictó un oficio para restablecer la normalidad en la Puerta del Sol. La institución ha incidido en que la actuación se ha guiado en todo momento por criterios de proporcionalidad y oportunidad, prestando especial atención a la situación de las personas sin hogar y colectivos vulnerables que se encontraban durmiendo en el lugar en el momento de la intervención de los 220 agentes de la Policía Nacional y los 180 de la Policía Municipal.











