Los servicios de emergencia de Cataluña detallan los primeros momentos de la asistencia a Isak Andic tras sufrir una caída en su residencia de Barcelona, que le mantiene ingresado en estado grave.
BARCELONA.– «Mi padre se ha caído y no responde». Con estas palabras, Jonathan Andic, hijo del fundador de la multinacional de moda Mango, Isak Andic, alertó de madrugada a los servicios de emergencias del 112 de Cataluña, desencadenando un rápido despliegue médico en la vivienda familiar del empresario en la capital catalana.
La llamada, cuyos detalles han trascendido en las últimas horas, revela los momentos de máxima tensión vividos en el domicilio tras el grave accidente doméstico que ha dejado al conocido magnate del sector textil ingresado con pronóstico grave en un centro hospitalario de Barcelona.
Una rápida respuesta médica
Según confirman fuentes de los servicios asistenciales, la alerta telefónica se registró en torno a las tres de la mañana. Ante la gravedad del relato y la confirmación de que el empresario se encontraba inconsciente tras el impacto, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) movilizó de inmediato dos ambulancias, una de ellas de soporte vital avanzado (UVI móvil).
Al llegar al lugar de los hechos, el equipo médico estabilizó a Isak Andic en la propia vivienda antes de proceder a su traslado de urgencia. Aunque la familia ha guardado un estricto mutismo y ha pedido respeto a su intimidad en estos momentos difíciles, fuentes médicas confirman que el empresario sufre un traumatismo craneoencefálico de consideración debido a la caída.
Jonathan Andic al frente de la situación
La implicación directa de Jonathan Andic en dar la voz de alarma refleja el papel central que el hijo del empresario mantiene tanto en el núcleo familiar como en el corporativo. Cabe recordar que Jonathan, quien ya ocupó puestos de alta dirección en Mango durante la fase de transición de la compañía, ha sido un pilar fundamental en el relevo generacional de la multinacional en los últimos años.
El sector empresarial y el mundo de la moda permanecen muy atentos a la evolución del estado de salud del fundador de Mango, de 73 años, una de las fortunas más importantes de España y una figura clave en la internacionalización del sector comercial catalán y español.















