El precio medio de la electricidad para este viernes se sitúa en los 28,38 euros/MWh. La jornada destaca por un desplome del coste durante las horas centrales del día, llegando a alcanzar un mínimo histórico de -1 euro/MWh.
Controlar el horario de consumo se ha vuelto vital para el ahorro doméstico. Según los datos oficiales publicados por el Operador del Mercado Ibérico de la Energía (OMIE), el mercado mayorista presenta hoy una dualidad extrema: siete horas consecutivas con precios por debajo de los cero euros frente a un fuerte repunte durante la noche.
Las horas clave para el ahorro
Para maximizar el ahorro en la factura, es fundamental concentrar el uso de electrodomésticos de alto consumo (lavadoras, hornos o lavavajillas) en la franja de tarde y evitar las horas punta del final del día.
- La hora más barata: De 13:00 a 14:00 horas, con un precio de -1,00 euros/MWh.
- El tramo «negativo»: Entre las 10:00 y las 17:00 horas, el precio se mantendrá por debajo de los 0 euros, lo que supone una oportunidad ideal para el consumo.
- La hora más cara: De 20:00 a 21:00 horas, cuando el coste se dispara hasta los 100,54 euros/MWh.
Precio de la luz por horas (20 de febrero)
A continuación, se detalla la evolución del coste de la electricidad para organizar el consumo eficiente en el hogar:
- Madrugada (Bajo): De 02:00 a 06:00 (entre 6,89 € y 12,45 €).
- Mañana (Subida): De 07:00 a 09:00 (entre 54,29 € y 61,39 €).
- Mediodía y Tarde (Gratis/Negativo):
- 10:00 a 11:00: -0,15 €
- 11:00 a 12:00: -0,68 €
- 12:00 a 13:00: -0,93 €
- 13:00 a 14:00: -1,00 €
- 14:00 a 15:00: -0,99 €
- 15:00 a 16:00: -0,93 €
- 16:00 a 17:00: -0,29 €
- Noche (Muy Caro): De 19:00 a 22:00 (superando siempre los 93 € y alcanzando el pico de 100,54 €).
¿Por qué hay precios negativos?
La aparición de precios por debajo de cero en el mercado mayorista responde a un exceso de oferta de energías renovables (solar y eólica) en momentos de demanda moderada. Cuando la producción limpia es tan alta que sobra energía, los productores llegan a «pagar» por volcar su electricidad a la red para evitar detener las centrales.
Por contra, durante la noche, la ausencia de energía solar y el aumento de la demanda obligan a entrar en juego a fuentes más caras, como las centrales de gas, lo que encarece el recibo final.




















