Aprovechando el respiro en el calendario tras haber evitado el playoff de la Champions League, las estrellas del FC Barcelona, Pedri y Ferran Torres, visitaron anoche el plató de El Hormiguero. En una charla cargada de anécdotas, los futbolistas desgranaron la actualidad del club, su vida privada y, sobre todo, las estrictas normas que han devuelto al Barça a la cima de la Liga bajo el mando de Hansi Flick.
El «Manual de Supervivencia» de Hansi Flick
Si algo ha quedado claro tras la entrevista es que el éxito del técnico alemán no solo reside en la táctica, sino en una disciplina militar. Los jugadores revelaron que Flick ha recuperado pautas básicas que se habían relajado: horarios estrictos, limpieza en el vestuario y, por encima de todo, la puntualidad.
«Llegar tarde el día de partido puede costar una multa de unos 40.000 euros. Se pone esa cifra precisamente para que a nadie se le ocurra llegar tarde», explicó Pedri entre risas, confirmando que la impuntualidad en el nuevo Barça sale extremadamente cara.
Ferran Torres añadió que estas normas han sido clave para el salto de calidad del equipo: «Son pautas básicas: puntualidad o recoger los calzoncillos tras la ducha. Cuando recuperas esa disciplina, das un salto».
«El Vinagre» y su chófer particular
La complicidad entre ambos jugadores dejó momentos virales. Pedri no dudó en apodar a su compañero como «El Vinagre» por lo rápido que se pica en los entrenamientos, mientras que Ferran confesó que utiliza al canario como su servicio de transporte personal: «Es como contratar un Uber, ya ni me pregunta si voy a ir a por él», bromeó el centrocampista.
Confesiones sobre el eterno rival y el futuro
En un ejercicio de honestidad, cuando Pablo Motos les preguntó a qué jugador del Real Madrid ficharían para el Barça, ambos coincidieron sin dudar: «Ficharíamos a Mbappé». Pedri también recordó con humor el pánico que sintió en un córner al tener que defender una contra de Vinicius: «Fue un sálvese quien pueda».
Otros titulares destacados de la noche:
- Estado físico: Pedri tranquilizó a la afición sobre su lesión en Praga: «Estoy bien, no siento dolor».
- El «Tiburón» y la grada: Ferran admitió que le motiva el ambiente hostil: «Me gusta que me insulten, me gusta ser el chulito de la clase».
- Rutinas extremas: El de Foios confesó practicar el ayuno intermitente: «Ceno a las siete y no como hasta las dos del día siguiente. Con el estómago vacío tengo más energía».
- Compromiso social: Ferran se emocionó al recordar su ayuda directa en las zonas afectadas por la DANA en Valencia: «Intenté ayudar en todo, quitando barro y aportando comida».
















