El barón socialista critica el rumbo del Gobierno con el independentismo, alerta de un «amplio malestar social» por las concesiones y reprocha el daño a la imagen del PSOE causado por los casos de corrupción.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha intensificado sus críticas a la estrategia del Gobierno central con el independentismo catalán, un día después de que Pedro Sánchez admitiera «incumplimientos y retrasos» en los compromisos pactados con Junts.
Page, antes del acto institucional por el aniversario de la Constitución celebrado en las Cortes regionales, alertó que el PSOE corre el riesgo de «llevarse un disgusto muy considerable» si defiende ante los ciudadanos una relación con el independentismo basada en «arrodillarse».
Críticas a la cesión y el respeto político
El dirigente manchego cargó contra la aceleración de la tramitación de exigencias de Junts para rearmar el bloque de investidura, señalando que «Puigdemont y los suyos no han respetado al Gobierno cuando les hablamos de pie«.
«Pensar que de rodillas nos van a respetar más es un poco absurdo,» afirmó Page, incidiendo en que la «igualdad, y menos por un socialista, jamás se puede poner en el mercado de la transacción política«.
El presidente regional puso como ejemplo la reciente cesión a la Generalitat de la competencia para seleccionar a los interventores municipales, que considera injustificable dentro del marco constitucional. Insistió en que el PSOE cometería un error estratégico si acudiese a unas futuras elecciones «presumiendo de habernos arrodillado ante Puigdemont«.
«Amplio malestar social» y desgaste progresista
Page advirtió que existe un «amplio malestar social» por el rumbo adoptado, lo que provoca un desgaste incluso entre los votantes progresistas.
«Creo que está todo el mundo harto de la cesión y de los privilegios que se buscan desde el independentismo,» declaró, lamentando que la gente se pregunte «cuál es el coste que está teniendo aguantar a cualquier precio».
La crisis interna por los casos de corrupción
El líder socialista también se refirió a los escándalos de presunta corrupción y consumo de prostitución que salpican al entorno más próximo de Pedro Sánchez, aunque evitó citar directamente al presidente.
- Vergüenza y Daño: Lamentó que un grupo de dirigentes «primarios en su comportamiento» esté generando un daño profundo a la imagen del PSOE. Mencionó explícitamente a Santos Cerdán, José Luis Ábalos y Koldo García, atribuyéndoles actuaciones que provocan «vergüenza» dentro del socialismo.
- Electorado Feminista: Mostró especial preocupación por el efecto en el electorado feminista, señalando que le duele pensar que mujeres que confiaron en el PSOE puedan creer que la mayoría de los socialistas son como los implicados.
Page reiteró que «ya se han hecho demasiadas cesiones» y que los privilegios del independentismo «no han traído nada más que dolor a Cataluña y al conjunto de España«, marcando una vez más distancia con la dirección federal del partido.
















