El socio minoritario de la coalición presiona a las filas socialistas ante la gravedad de la investigación judicial por el ‘caso Plus Ultra’, aunque descarta por el momento romper el Ejecutivo o apoyar una moción de censura.
MADRID — La imputación del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el marco de la investigación judicial por el rescate de la aerolínea Plus Ultra ha abierto una nueva grieta de tensión en el seno del Gobierno de coalición. Dirigentes de Sumar han lanzado duras críticas contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien acusan de permanecer «escondido» y de no dar la cara ante una causa judicial que, según denuncian, «huele muy mal».
Exigencia de transparencia y reproches al PSOE
La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, y el portavoz adjunto del grupo parlamentario (diputado de Compromís), Alberto Ibáñez, lideraron los reproches públicos hacia sus socios de Gobierno. Desde la formación de la España progresista consideran inadmisible el silencio de las filas socialistas ante la envergadura y gravedad del sumario que instruye la Audiencia Nacional.
«No entiendo por qué su secretario general se ha escondido y no da explicaciones como secretario general del PSOE», sentenció con dureza Ibáñez, quien añadió que los indicios del caso apuntan, cuanto menos, a un comportamiento «poco ético» por parte de Zapatero. Desde Sumar insisten en que el Ejecutivo debe actuar con «total transparencia» y aportar toda la información que requiera la justicia, desmarcándose al mismo tiempo de los «juicios paralelos».
Acotación de responsabilidades: «Zapatero no es ministro»
A pesar del notable malestar y de la contundencia de las declaraciones, el socio minoritario ha querido blindar la estabilidad del Consejo de Ministros marcando una clara línea de separación entre la gestión actual del Ejecutivo y el exmandatario socialista.
«Zapatero no es ministro del Gobierno», recordó Martínez Barbero para desvincular la continuidad de la legislatura de los problemas judiciales del expresidente. Con este argumento, Sumar descartó rotundamente la posibilidad de romper la coalición o de que fructifique una hipotética moción de censura impulsada por la oposición, alegando que el coste político no debe recaer sobre quienes están haciendo bien su trabajo, sino sobre el ala socialista en caso de que la causa se agrave.
De igual forma, la formación se posicionó frente a las sugerencias de fuerzas como el PNV —que deslizó recientemente la opción de un adelanto electoral—, defendiendo la vigencia del mandato pero rechazando un Gobierno que actúe meramente «a verlas venir y aguantar».
Presión con la agenda de regeneración democrática
Para mitigar el impacto de este y otros frentes y recuperar la iniciativa política, Sumar ha exigido formalmente al PSOE que reactive los compromisos acordados tras el estallido del ‘caso Koldo’.
Entre las exigencias inmediatas de la plataforma dirigida a sus socios destaca la aprobación de la ley regulatoria de los lobbies antes de que finalice el presente período de sesiones, una revisión exhaustiva de la estructura de las oficinas de apoyo a los expresidentes y una aceleración contundente en las políticas de intervención del mercado de la vivienda.















