El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha anunciado este lunes su renuncia al cargo y su retirada definitiva de la actividad política. Tras dos meses marcados por la severa crisis migratoria iniciada el pasado 30 de julio, el dirigente ha atribuido su decisión al inasumible coste personal y familiar sufrido a raíz del clima hostil y las presiones recibidas en las últimas semanas.
Lee tambien: David de la Encina se perfila como nuevo delegado del Gobierno en Ceuta en sustitución de Pérez Triano
Durante su comparecencia ante los medios, Pérez Triano defendió la gestión realizada al frente de la Delegación y confirmó que su salida es completa, abarcando también la renuncia a todos sus cargos orgánicos en el partido.
Balance de gestión y peticiones de celeridad al Ejecutivo
En su intervención, el delegado saliente reivindicó las gestiones promovidas ante el Gobierno central para hacer frente al repunte de la presión migratoria:
Lee tambien: El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Pérez Triano, presenta su dimisión
- Alertas previas y despliegue de recursos: Afirmó haber advertido semanas antes del 30 de julio sobre la situación, solicitando la modificación de la Ley Orgánica de Extranjería. Relató además que el mismo día del cruce masivo pidió el despliegue inmediato de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la intervención del Ejército.
- Retirada de personas de la vía pública: Destacó que el refuerzo de medios humanos y materiales permitió apartar del espacio público a más de 6.000 personas mediante el CATE, el envío de personal de la Oficina de Asilo y el aumento de dotaciones en los juzgados.
- Ritmo en las devoluciones y traslados: Urgió a acelerar los retornos de las personas sin derecho a estancia, así como los traslados a la Península de los solicitantes con derecho a asilo reconocido.
Denuncia por acoso y dimisión de los cargos orgánicos
El momento más crítico de la comparecencia se centró en la vertiente personal. Pérez Triano denunció una campaña de «acoso constante» que incluyó insultos, amenazas y el hallazgo de una corona funeraria a las puertas de la sede institucional, episodios que terminaron afectando a su entorno familiar.
«Nadie debería haber olvidado que yo soy de Ceuta y que esta ciudad me duele», lamentó el mandatario, quien defendió la crítica política pero rechazó los ataques personales antes de concluir que su familia «no merece» que continúe en el ejercicio de sus funciones. Pérez Triano cierra así una etapa al frente de la representación estatal en la ciudad autónoma, responsabilidad que asumió el pasado mes de febrero.








