Los espectadores congregados en Sevilla alzaron banderas de la ciudad autónoma, corearon cánticos de respaldo ante la crisis migratoria y mostraron su rechazo a cualquier cesión de la localidad.
El estadio Ramón Sánchez-Pizjuán de Sevilla se convirtió en escenario de una manifestación colectiva de apoyo a Ceuta en los instantes finales del encuentro de la Liga de Naciones que enfrentó a las selecciones de España y Croacia. La afición española congregada en el coliseo hispalense aprovechó los últimos minutos del choque futbolístico para visibilizar su solidaridad con el territorio ceutí ante la grave crisis migratoria que afecta a la zona en las últimas semanas.
Durante los minutos de conclusión del partido, la grada del coliseo sevillista lució banderas de Ceuta acompañadas por diversos cánticos iniciados por los asistentes. Los aficionados presentes en el recinto respondieron a la iniciativa con una atronadora ovación en respaldo a la población ceutí, trasladando su afecto en un contexto marcado por la sensación de abandono respecto a la gestión del Gobierno central expresada en la localidad.
Entre las proclamas más secundadas desde las gradas del Ramón Sánchez-Pizjuán destacó el cántico «¡Ceuta no se vende, Ceuta se defiende!», con el que los espectadores quisieron trasladar un mensaje de oposición frontal a cualquier posible cesión, así como de firme apoyo al municipio ante la llegada masiva de inmigrantes procedentes de Marruecos.
El clima de adhesión en las gradas del estadio sevillano concluyó con el cántico multitudinario del «¡Que viva España!», coreado de forma amplia por la afición. Con este gesto, el partido de la Liga de Naciones entre España y Croacia sirvió de altavoz en el Pizjuán para transmitir que Ceuta cuenta con el respaldo de la afición española ante la compleja situación que atraviesa.








