El caso de Maricarmen, una inquilina de 87 años, ha centrado la atención en las últimas semanas sobre los alquileres de renta antigua en España. Maricarmen pagaba 440 euros por su piso en el barrio de El Retiro, una cifra muy por debajo de los más de 2.000 euros que alcanzan estas viviendas en el mercado actual. Tras 70 años en la misma vivienda, su desahucio fue respaldado por la justicia, pero finalmente se llegó a un acuerdo con el propietario para que Maricarmen continúe viviendo allí, ahora por 500 euros mensuales.
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Los alquileres de renta antigua son una modalidad residual en España, representando menos del 3% del total, según estimaciones de expertos. Estos contratos, firmados antes del 9 de mayo de 1985, surgieron durante la época franquista y se caracterizan por su larga duración y precios controlados. La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) de 1964 consolidó este régimen, permitiendo prórrogas indefinidas y subrogaciones familiares.
El ‘Decreto Boyer’ de 1985 intentó poner fin a los contratos indefinidos, eliminando la prórroga forzosa. Sin embargo, la LAU de 1994 mantuvo un régimen transitorio para los contratos anteriores a 1985, aunque con nuevas reglas sobre actualización, subrogación y extinción. La normativa permite hasta dos subrogaciones familiares, pero con restricciones, como la necesidad de convivencia previa y limitaciones de edad para los hijos subrogados.
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La empresa Heritae, especializada en herencias, explica que la continuidad de estos contratos depende de varios factores, como la fecha de firma y la relación familiar. La subrogación debe comunicarse al propietario en un plazo de tres meses tras el fallecimiento del titular. Además, la ley establece que, salvo en casos de discapacidad, los contratos se extinguen a los dos años o cuando el hijo subrogado cumple 25 años.
El caso de Maricarmen ha puesto de manifiesto las dificultades que enfrentan los inquilinos de renta antigua y ha reavivado el debate sobre la necesidad de controlar los precios y las condiciones de los alquileres en el contexto de la crisis habitacional en España.




