Las grandes compañías avisan de un colapso inminente: la falta de inversión y la rigidez administrativa bloquean la conexión de nuevas viviendas, industrias y centros de datos.
El sistema eléctrico español se enfrenta a un cuello de botella sin precedentes. Las grandes eléctricas han elevado el tono de sus quejas ante el Gobierno y la CNMC, advirtiendo que la red de transporte y distribución está al límite. Según denuncian, si no se flexibiliza la planificación y se acelera la ejecución de obras, la red quedará «cerrada» de facto para los proyectos de futuro que el país necesita para su digitalización y crecimiento económico.
Los tres nudos del conflicto
El sector identifica tres problemas críticos que están estrangulando el acceso a la energía:
1. Saturación y «capacidad nula»: El temor a que los nuevos mapas de acceso arrojen una capacidad de cero en numerosos nudos ha llevado a la CNMC a proponer un aplazamiento de tres meses (hasta mayo de 2026) para su publicación.
2. Etiquetado administrativo: Actualmente, muchas subestaciones tienen «posiciones» (puntos físicos de conexión) bloqueadas legalmente para generación (renovables) que nunca se construyeron, impidiendo que industrias o centros de datos reales se conecten en esos mismos puntos.
3. Lentitud en la obra pública: Critican a Red Eléctrica (REE) por invertir por debajo del límite legal permitido y arrastrar retrasos de ciclos anteriores. Un ejemplo crítico es la Costa del Sol, con subestaciones pendientes en Estepona que afectan al suministro de familias y al crecimiento local.
¿Qué está fallando en la planificación?
El sector denuncia que el sistema actual es incapaz de reaccionar a la velocidad de la economía real. Mientras que un centro de datos o una fábrica pueden proyectarse en meses, la infraestructura eléctrica necesaria para alimentarlos tarda años en tramitarse y construirse.
«Los planes son muy bonitos, pero hay que construirlos», resumen fuentes empresariales, subrayando que la incapacidad de reacción está provocando ya rechazos masivos de solicitudes de acceso en la red de distribución.
La Ley de Movilidad Sostenible: ¿una tabla de salvación?
Para intentar desbloquear esta situación, el Gobierno ha introducido cambios en la Ley 9/2025, vigente desde finales del año pasado. Este nuevo marco legal busca:
• Mecanismo de urgencia: Permitir el cambio de finalidad de las posiciones en subestaciones cada cuatro meses.
• Reducción de plazos: Obligar a la Secretaría de Estado de Energía a resolver sobre nuevas posiciones en un plazo de dos meses, evitando los dos años que solían demorarse estas modificaciones.
El riesgo de perder el tren de la digitalización
La patronal eléctrica advierte que España se juega su papel como hub tecnológico. Los centros de datos —intensivos en consumo eléctrico— necesitan certidumbre. Sin una red que garantice la conexión, estos proyectos de inversión millonaria podrían buscar otros destinos europeos con infraestructuras más flexibles.




















