Barcelona, Madrid y Atlético enfrentan un camino complicado hacia la final de Budapest del 30 de mayo, con rivales de peso en el horizonte como PSG, Manchester City o Liverpool.
El camino hacia la gran final de Budapest no será sencillo para los tres equipos españoles que aún sobreviven en la Champions League. La fase de grupos ha dejado a los clubes de España con un balance irregular: solo el Barcelona se ha asegurado un lugar en el Top-8, mientras que Real Madrid y Atlético deberán disputar los dieciseisavos, al igual que el PSG y el Inter, actuales campeón y subcampeón, respectivamente.
Esto plantea cruces de auténtico morbo y dificultad. El Real Madrid se enfrentará a Bodo/Glimt o Benfica, mientras que el Atlético de Madrid tendrá que superar a Brujas o Galatasaray. Si logran avanzar, los dos clubes madrileños y el Barcelona podrían encontrarse con auténticos “cocos” en octavos y cuartos de final, con eliminatorias a doble partido y con la vuelta fuera de casa para algunos.
El PSG apunta al Barça
El equipo de Flick, que terminó quinto de su grupo, podría medirse en octavos con Mónaco, Qarabag, PSG o Newcastle, lo que significaría un enfrentamiento contra el vigente campeón desde muy temprano. De avanzar, Liverpool o Tottenham serían los rivales en cuartos, siempre con la vuelta fuera, y un posible Clásico con el Madrid quedaría reservado, como mínimo, para semifinales.
Madrid y Atlético, pruebas de fuego
El Real Madrid de Arbeloa tiene un camino exigente: los octavos podrían enfrentarles al Manchester City o Sporting de Portugal, mientras que los cuartos podrían ser contra Arsenal o Bayern, dos de los equipos más fuertes de la competición hasta ahora. El Clásico o un duelo con el Atlético solo aparecería en semifinales o final.
Por su parte, el Atlético tampoco tiene un trayecto sencillo. Tras superar a Brujas o Galatasaray, los de Simeone podrían encontrarse con Liverpool o Tottenham en octavos, y en cuartos con Barcelona o Chelsea, dependiendo del lado del cuadro. Además, el PSG de Luis Enrique también avanza por una ruta que podría chocar con los españoles en fases decisivas.
La Champions 2026, apenas en sus primeras rondas eliminatorias, promete emociones fuertes y cruces explosivos para los equipos españoles, que deberán superar un verdadero “vía crucis” de partidos difíciles para soñar con la final en Budapest.




















