Nuevos datos revelados en la repetición del juicio confirman que la discusión que terminó con la vida de Mari Ángeles Lozano comenzó por el extravío de un volante para un centro quiropráctico en Algeciras.
El proceso judicial por el asesinato de María de los Ángeles Lozano en 2022 sigue arrojando luz sobre los detalles del caso. Según informa El Pueblo de Ceuta, la investigación ha logrado precisar la naturaleza de la «cita médica» que, según el testimonio de la hija del matrimonio, desató el brote de violencia del acusado, el policía local Alonso G. El documento, acreditado por la Clínica Golding de Algeciras, confirma que se trataba de una sesión de fisioterapia y no de una consulta médica general.
Un detonante fatal entre la basura
La reconstrucción de los hechos mantiene que la tarde del 14 de marzo de 2022, Alonso G. increpó a su esposa de forma «muy violenta» por haber perdido el papel de una cita programada para las 18:20 horas de ese mismo día. Bajo gritos y coacciones, obligó a Mari Ángeles a buscar el documento en el cubo de la basura. Fue en ese momento, mientras ella se encontraba agachada y de cuclillas, cuando recibió el disparo mortal que acabó con su vida en la cocina de la vivienda familiar.
El acusado nunca llegó a acudir a esa cita; fue detenido por sus propios compañeros poco después de efectuar el disparo.
El historial clínico del acusado
El informe al que ha tenido acceso El Pueblo de Ceuta detalla que Alonso G. era un paciente recurrente en la clínica gaditana tras un grave accidente de bicicleta sufrido en 2017.
- En los meses previos al crimen, el agente tenía agendadas 26 citas.
- Se sometía habitualmente a tratamientos de Indiba (radiofrecuencia para regeneración de tejidos).
- Había abonado un «plan familiar» de 535 euros por adelantado para recibir estas terapias.
¿Móvil nimio o colofón de maltrato?
Durante las sesiones del juicio que se repite estos días en el Ceuta Center —tras la anulación de la sentencia anterior de 35 años por un defecto de forma—, las partes han debatido sobre el «verdadero» motivo del crimen.
Mientras la defensa intenta argumentar que la reacción desmedida por una simple cita responde a una enfermedad mental o un «trastorno paranoide», la Fiscalía y la acusación particular sostienen que el extravío del papel fue solo la excusa. Para las acusaciones, el móvil real fue la decisión de Mari Ángeles de divorciarse, culminando años de violencia de género continuada.
El caso, que conmocionó a la sociedad ceutí, encara ahora su fase decisiva para determinar si el jurado ratifica la culpabilidad del agente, quien actualmente se encuentra en libertad condicional a la espera del nuevo veredicto.




















