El extorero, de 72 años, se convierte en el gran protagonista de un concierto solidario en Madrid con una exhibición física que ha dejado boquiabiertos a los asistentes. Entre capotazos y pasos de baile, Ortega Cano demuestra su vitalidad en pleno conflicto familiar.
José Ortega Cano ha vuelto a demostrar que es una caja de sorpresas. Durante un reciente acto benéfico en la iglesia de San Antón de Madrid, el cartagenero no solo asistió como invitado, sino que terminó robando el foco con una actuación que ya es tendencia en redes sociales. Según las imágenes publicadas en exclusiva por Diez Minutos, el diestro se subió al escenario para acompañar a la cantante Glenda Gaby, terminando su intervención de una manera totalmente inesperada: por los suelos.
A sus 72 años, Ortega Cano hizo gala de una flexibilidad envidiable realizando una serie de movimientos que navegaban entre la coreografía flamenca y posturas más propias del yoga o el pilates. La escena, que comenzó con unos capotazos improvisados y cantes, finalizó con el torero tendido en el escenario, dejando claro que se encuentra en un estado físico excepcional a pesar de las constantes polémicas que rodean a su clan.
Mediador en la guerra entre Gloria Camila y Rocío Flores
Más allá de su despliegue físico, Ortega Cano atraviesa un momento familiar complicado debido al distanciamiento entre su hija, Gloria Camila, y su sobrina, Rocío Flores. El exmatador ha decidido romper su silencio para intentar calmar las aguas, concediendo unas declaraciones recogidas por el programa El tiempo justo.
«Eso son cosas que son sin razón. Eso no tiene sentido, yo quiero que en cualquier momento, pues que se den un beso», señalaba Ortega Cano con tono conciliador.
El diestro reconoció el «fuerte carácter» de su hija, pero evitó señalar culpables, confiando en que el tiempo logre limar las asperezas entre ambas. Además, quiso recalcar el profundo cariño que siente por Rocío Flores, describiéndola como una persona «muy importante» tanto para él como para el resto de la familia.
Un respiro mediático entre risas
Esta faceta más distendida y «artística» del torero llega en un momento de gran presión mediática. La naturalidad con la que se desenvolvió en el escenario de San Antón parece ser su vía de escape ante las tensiones familiares. Los asistentes al evento destacaron el aplomo y la energía del diestro, quien parece decidido a disfrutar de su madurez alejado, en la medida de lo posible, de los dramas televisivos.




















