El emérito siembra su manuscrito de críticas a los dirigentes, desde la falta de voluntad para llegar a acuerdos y la «ambición personal» sobre el interés nacional, hasta su incapacidad para hablar en inglés y el ataque a la monarquía.
El nuevo manuscrito de Juan Carlos I, un texto de 500 páginas que repasa su trayectoria, se regodea en episodios clave como el 23-F y su intensa agenda de política exterior, mientras evita las polémicas personales (fortuna oculta o regreso a España). Sin embargo, el emérito no se contiene a la hora de lanzar fuertes críticas a la clase política española, especialmente a los dirigentes actuales.
A continuación, se detallan algunos de los pasajes más relevantes del libro:
1. Ataques directos a la Corona y al Gobierno
El emérito denuncia el ambiente político actual, sintiéndose desprotegido por el ejecutivo:
- Denigración de la corona: «Hoy los ministros pueden denigrar abiertamente la corona sin consecuencia alguna». Se queja de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o su portavoz no desaprobaran una consulta de 2018 sobre ‘Monarquía o República‘, lo que interpreta como una «autorización».
2. La ambición personal sobre el País
Juan Carlos I critica la falta de altura de miras en la política actual, poniendo su propio ejemplo en contraste:
- Falta de liderazgo: «Últimamente, algunos políticos nos han demostrado que su ambición personal está por encima de los intereses del país«.
- Servicio público: Cita el ejemplo de Torcuato Fernández-Miranda (que priorizó la presidencia de las Cortes sobre la del Gobierno por considerarla «más útil» para la monarquía y España) para contrastar el espíritu de servicio perdido.
3. La incapacidad para negociar y hablar idiomas
El exmonarca lamenta el déficit diplomático y lingüístico de los ejecutivos recientes, recordando su papel en el escenario internacional:
- Barrera lingüística: «En mis sucesivos gobiernos, pocos ministros hablaban otros idiomas«.
- Anécdota del intérprete: Afirma que en una ocasión tuve que hacer de intérprete para un ministro que «apenas podía balbucear en inglés» porque el traductor oficial se había retrasado. Juan Carlos I asegura que ser políglota es «esencial para establecer un clima de confianza» en las negociaciones delicadas.
4. Desafíos conjuntos perdidos
El rey emérito utiliza episodios históricos exitosos para criticar la falta de colaboración actual:
- Lucha contra ETA: Recuerda cómo la cooperación entre la Corona y el Gobierno fue clave para que Francia se comprometiera en la lucha contra la banda terrorista ETA en 1983. «Espero que el Gobierno actual y los venideros no lo olviden».
- Grandes eventos: Sobre la consecución de unos Juegos Olímpicos para España, se pregunta: «¿No sé si el ambiente político actual sería propicio para este tipo de acontecimiento mundial?».















