La película se ha convertido en la cinta española más taquillera de la década tras superar los 28,6 millones de euros, consolidando un triunfo que sus directores definen como una apuesta por el arte sin censuras ni fórmulas comerciales.
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Los cineastas españoles Javier Calvo y Javier Ambrossi, conocidos popularmente como Los Javis, han reivindicado la libertad creativa como el principal motor del éxito rotundo de su último largometraje, La bola negra. En una entrevista con la Agencia EFE durante su paso por Los Ángeles, los directores reflexionaron sobre el fenómeno en el que se ha convertido la cinta, consolidada como la película española más taquillera en lo que va de año y de década tras superar los 28,6 millones de euros en la taquilla nacional.
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Un hito en la taquilla nacional e internacional
Con estas cifras, La bola negra no solo ha desplazado a otros grandes éxitos comerciales, sino que se sitúa ya como la cuarta película española más taquillera de la historia en salas nacionales. Para Javier Ambrossi, el apoyo masivo del público representa mucho más que un triunfo económico: “Es muy fuerte y aparte con una ‘peli’ tan específica que habla de temas tan importantes para nosotros y que la gente la haya abrazado, es como que abraza la película pero también abraza lo que significa”.
El fenómeno también ha cruzado fronteras. En su reciente estreno en Estados Unidos el pasado 16 de octubre, la cinta recaudó 277.500 dólares proyectándose únicamente en cuatro salas de Los Ángeles y Nueva York, logrando el segundo mejor estreno histórico en el país norteamericano para una película de habla no inglesa, solo por detrás de la oscarizada producción surcoreana Parasite. Además, el filme acumula reconocimientos previos como el premio del público en festivales internacionales de la talla de Toronto (TIFF), San Sebastián, Sídney o Busan.
Crear sin manipular a la audiencia
Por su parte, Javier Calvo subrayó que el equipo trabajó ajeno a la tentación de «manipular a la audiencia para vender más entradas» o aplicar filtros de autocensura. “Poder hacer algo tan personal y que llegue a tanta gente, no sólo en España sino fuera, a mí me da esperanza, porque no es un producto comercial”, recalcó.
Finalmente, ambos creadores quisieron agradecer el papel fundamental de los espectadores a lo largo de su carrera. “El público es el que nos da la posibilidad de seguir siendo libres”, concluyó Ambrossi, destacando la conexión especial que la historia ha tejido con las audiencias de todo el mundo y, de manera muy significativa, con el colectivo LGTBI.














