CARACAS. — Un mes después del catastrófico doble terremoto que azotó a Venezuela el pasado Día de San Juan —con dos sismos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5—, la cifra real de víctimas mortales continúa envuelta en la incertidumbre. Mientras el Gobierno apenas reconoce 5.398 fallecidos, las estimaciones independientes y los balances de los propios cuerpos de seguridad apuntan a una tragedia de dimensiones infinitamente mayores.
Organizaciones de la sociedad civil, articuladas a través de la iniciativa Desaparecidos del Terremoto de Venezuela, denuncian que aún no se ha podido contactar con 29.483 personas. Fuentes internas de los cuerpos de seguridad consultadas coinciden en que la cifra definitiva de muertos se situará con facilidad entre los 15.000 y los más de 20.000.
Muros de cemento y fe: la situación en la ‘zona cero’
Tras registrarse 1.463 réplicas durante los últimos 30 días, la desesperación domina zonas devastadas como Tanaguarenas, en el estado La Guaira. Allí, al pie de los escombros de las torres de la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (OPP) 25, los vecinos han erigido un altar improvisado con peluches, fotos y juguetes en memoria de los niños atrapados.
- Impacto estructural: El temblor colapsó de manera fulminante 190 edificaciones y dejó con daños severos a otras 856.
- Cuestionamiento a la construcción: Gran parte de los edificios destruidos pertenecían a los programas estatales de vivienda masiva impulsados por el chavismo. Las denuncias de las víctimas apuntan al uso de materiales de baja calidad y a la edificación sobre terrenos geológicamente inestables.
- Labores de rescate a contrarreloj: A pesar del tiempo transcurrido, equipos locales y los ‘topos’ mexicanos continúan trabajando en lugares como la torre OPP 26 tras detectar recientes señales de vida bajo las ruinas.
«Chávez dijo que esto era antisísmico, pero la realidad fue otra. Mi niñita murió porque nadie acudió a su rescate durante cuatro días.»
— Daymaris Díaz, damnificada.
La polémica gestión gubernamental y el costo económico
La respuesta de las autoridades ha encendido el malestar social. Familiares de las víctimas critican que el Ejecutivo haya acelerado las labores de maquinaria pesada y recogida de escombros orientadas a la reconstrucción antes de haber desenterrado la totalidad de los cuerpos.
Paralelamente, las primeras evaluaciones financieras dimensionan el golpe económico recibido por el país:
- Evaluación del Banco Mundial: La institución calcula los daños materiales directos en más de 19.600 millones de dólares.
- Desglose de las pérdidas: $9.300 millones corresponden al sector residencial; $5.200 millones a infraestructuras públicas (hospitales y escuelas) y $5.000 millones a edificaciones no residenciales.
Con casi 18.000 damnificados oficiales y miles de familias buscando aún a sus allegados, el país afronta una de las peores emergencias humanas e infraestructurales de su historia reciente en medio de una profunda crisis de credibilidad institucional.


















