Casi un mes después de las elecciones autonómicas, la Asamblea de Extremadura ha celebrado este martes su sesión constitutiva marcada por la falta de acuerdo entre el Partido Popular y Vox. Manuel Naharro, diputado del PP cercano a la presidenta en funciones María Guardiola, ha sido elegido presidente del órgano de gobierno de la Cámara por mayoría simple en segunda votación, con los 29 votos de su formación.
La formación de ultraderecha había presentado a su propio candidato, el senador Ángel Pelayo Gordillo, quien obtuvo los 11 votos de Vox. La tensión entre los partidos se evidenció tras la suspensión de las negociaciones para la investidura de Guardiola, comunicada por el líder de Vox, Óscar Fernández, quien acusó al PP de mostrar “nula voluntad de llegar a un acuerdo”.
A pesar de la falta de entendimiento, el PP cedió a Vox la Secretaría Primera en un gesto que, según fuentes del partido, buscaba “permitir presencia a Vox en la Mesa de la Asamblea”. Además de la presidencia, el PP se quedó con la vicepresidencia primera, que recayó en Domingo Expósito. Vox obtuvo también el puesto de secretario tercero.
La constitución de la Asamblea incluyó la formación de la Mesa de Edad, presidida por la diputada de mayor edad, María Jesús Salvatierra (Vox), y la jura de los 65 diputados, quienes prometieron acatar la Constitución y el Estatuto de Autonomía de Extremadura, con algunas variantes personales en la fórmula solemne.
La elección de la Mesa sienta las bases para el próximo paso en la formación del Gobierno autonómico. Naharro, como presidente de la Asamblea, dispondrá ahora de un plazo de 15 días para designar al candidato a presidir la Junta, cuya investidura deberá celebrarse tras las elecciones de Aragón, el 8 de febrero, donde PP y Vox volverán a medirse en las urnas.
La sesión estuvo marcada por un minuto de silencio en memoria de las víctimas del siniestro de Adamuz (Córdoba) y por la ausencia del ex secretario general del PSOE, Miguel Gallardo, quien renunció a su acta hace una semana.
















