El paso de Laura Cuevas por ‘Supervivientes All Stars 2026’ ha vuelto a situar en el foco mediático los acontecimientos vividos en la finca de Isabel Pantoja, sacando a la luz la evolución de las relaciones entre la antigua niñera, la hija de la tonadillera y la propia concursante.
La vida cotidiana en la finca Cantora y las vivencias de las personas que residieron en ella continúan generando un amplio seguimiento público. A lo largo del tiempo, las reservas sobre lo que sucedía tras sus puertas se han ido diluyendo a medida que sus protagonistas han expuesto sus vivencias. En la presente edición de ‘Supervivientes All Stars 2026’, la participación de Laura Cuevas ha propiciado una nueva revisión de los lazos familiares y laborales forjados en el inmueble, concretamente la relación compartida con Dulce e Isa Pantoja.
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Dulce asumió durante años la responsabilidad de cuidar a Isa Pantoja desde su infancia. La antigua empleada acompañó a la joven en diversos episodios del entorno familiar en Cantora, permaneciendo a su lado durante su primer embarazo y apoyándola en el momento en que resolvió abandonar la finca. Ambas mantuvieron un estrecho vínculo durante un largo periodo, llegando a actuar como una unidad cohesionada frente a las desavenencias con la familia Pantoja. En intervenciones públicas anteriores, como la ofrecida en el espacio ‘¡De viernes!’ en 2024, Dulce detalló los periodos compartidos y sostuvo que prestó sus cuidados sin percibir remuneración económica por ello, rebatiendo así afirmaciones vertidas por la familia.
Con el paso de los años, la relación entre Isa Pantoja y Dulce experimentó un distanciamiento progresivo. La propia Isa Pantoja explicó los motivos de esta separación en el citado programa de televisión, argumentando la necesidad de fijar límites personales y de que Dulce dejara al margen los conflictos relacionados con su madre y la finca. La joven señaló que, aunque no existió un desencuentro grave entre ambas, consideraba necesario establecer una dinámica diferente tras el nacimiento de su segundo hijo, Cairo, enfocada en su núcleo familiar y alejada de actitudes acaparadoras. Este alejamiento coincidió con una fase compleja para Isa Pantoja, agravada por la falta de respuesta de su madre y el posterior restablecimiento del contacto de la tonadillera con Kiko Rivera.
Por su parte, Laura Cuevas, hija del antiguo mayoral de Cantora y conocedora de la vida en el lugar desde su juventud, ha reavivado la controversia tras su incorporación a ‘Supervivientes All Stars’. En intervenciones previas en espacios televisivos como ‘Sálvame Deluxe’, Cuevas ya ofreció detalles sobre las condiciones laborales de Dulce, señalando que percibía un sueldo de 900 euros mensuales con dos pagas extraordinarias y restricciones iniciales sobre sus descansos y vida personal. En la actualidad, desde el reality de Telecinco, la concursante ha manifestado públicamente su posicionamiento a favor de la antigua niñera, criticando la distancia tomada por Isa Pantoja hacia quien la atendió en el pasado y cuestionando el trato recibido por Dulce tras años de dedicación en la finca.








