CEUTA.– La autoridad judicial ha dictado una sentencia de un año de cárcel contra un joven ceutí de 21 años por un delito de favorecimiento de la inmigración ilegal. El condenado utilizó la vivienda de un familiar, situada en la carretera de Benítez, para ocultar a siete inmigrantes en situación irregular —entre los cuales se encontraban dos menores de edad— tras su entrada por el espigón del Tarajal a finales del pasado mes de julio.
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La operación fue desarrollada por la Policía Nacional, cuyos agentes lograron identificar y detener al investigado en el propio inmueble. Según han determinado las pesquisas policiales, el joven habría obtenido un beneficio económico superior a los 3.000 euros cobrando a estas personas por facilitar su permanencia en territorio español de forma clandestina y al margen de la legislación de extranjería.
Al carecer de antecedentes penales, la ejecución de la pena de un año de prisión ha quedado suspendida, condicionada a que el procesado no vuelva a delinquir en el plazo estipulado por la justicia.
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Esta resolución se suma a otras condenas recientes incoadas contra la red de pisos patera en la ciudad autónoma. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado mantienen un estrecho seguimiento sobre este tipo de inmuebles, aunque destacan la extrema complejidad técnica de estas investigaciones: para poder sostener la acusación en sede judicial es imprescindible sorprender a los migrantes en el interior y probar fehacientemente el pago económico, diferenciando así el lucro ilícito de un mero acto de cobijo de carácter humanitario.








