El presidente de la Ciudad Autónoma declara en la Audiencia Nacional que intentó contactar reiteradamente con Pedro Sánchez en los días previos a la crisis, sin recibir respuesta efectiva ni acceso a los informes del CNI.
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MADRID.— El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha comparecido este miércoles en la Audiencia Nacional ante la jueza María Tardón para detallar la falta de respuesta por parte del Gobierno central ante las reiteradas señales de alarma emitidas desde la ciudad autónoma en los días previos a la entrada masiva de inmigrantes a finales de julio. Durante su declaración en calidad de testigo, Vivas ha revelado que realizó hasta diez intentos de comunicación con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entre llamadas y mensajes, la gran mayoría de los cuales fueron ignorados.
Según ha explicado Vivas tras su comparecencia, de los diez intentos de contacto mantenidos entre los días 27 y 29 —fechas inmediatamente anteriores al inicio de la crisis—, tan solo obtuvo tres respuestas a través del director de Gabinete de la Moncloa, Diego Rubio. En los dos primeros contactos se le indicó que el asunto se estaba trabajando como un mero «fenómeno migratorio». Finalmente, el 28 a mediodía, Moncloa remitió al presidente ceutí a la Delegación del Gobierno encabezada por Miguel Ángel Pérez Triano, cortando así la comunicación directa con la Presidencia del Ejecutivo.
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En su intervención ante los medios, Vivas ha calificado la figura del exdelegado del Gobierno como una «pieza clave» y un testimonio «fundamental» para esclarecer la gestión de los hechos.
Sin acceso a la inteligencia del Estado
El presidente ceutí ha enfatizado la asimetría de información entre administraciones. Mientras el Gobierno de la Nación disponía de los análisis de los servicios de inteligencia, la Ciudad Autónoma carecía de ese canal de información directa, guiándose por la presión palpable en las calles y la saturación de los servicios locales. En apenas diez días, la llegada de 1.500 personas y el incremento de menores acogidos (de 180 a 800) llevaron a Vivas a solicitar medidas de prevención urgente, como la declaración de emergencia nacional, la instauración de un mando único y un refuerzo significativo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; peticiones que no fueron atendidas.
Vivas ha señalado que fue posteriormente, a través de los medios de comunicación, como tuvo conocimiento de informes elaborados por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), en los que se catalogaban las jornadas del 28 y 29 como la primera fase de un proceso organizado.
«Si Ceuta naufraga, naufraga toda España»
El líder del Ejecutivo ceutí ha mostrado su satisfacción con el desarrollo de la diligencia judicial y ha destacado la implicación de la magistrada y del Ministerio Fiscal por esclarecer un episodio que considera «el asunto más grave para la seguridad nacional de España en los últimos 50 años».
«Los ceutíes y todos los españoles tienen derecho a conocer la verdad, porque solo conociendo la verdad podrá construirse el futuro que Ceuta necesita. Si Ceuta naufraga como consecuencia de esta invasión, naufraga toda España», ha aseverado Vivas, confiando en que el proceso judicial sirva para depurar las responsabilidades y clarificar los hechos.








