El accidente de tren en Urda ha intensificado las discrepancias internas dentro de Comisiones Obreras (CCOO) respecto a la convocatoria de una huelga general programada para el 11 de noviembre. Aunque la dirección del sindicato afirma que las siete grandes federaciones apoyan el paro, algunas voces dentro de la organización cuestionan su conveniencia.
El debate se centra en la naturaleza de la huelga, vinculada al ámbito de la vivienda, un área que algunos consideran ajena a las competencias habituales de los sindicatos, tradicionalmente enfocadas en lo laboral. Estas diferencias se han acentuado tras el accidente, con algunos miembros sugiriendo la retirada de la convocatoria, aunque esta opción no prosperó.
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Posturas enfrentadas en CCOO
Fuentes de la ejecutiva de CCOO han desmentido las informaciones sobre divisiones internas, asegurando que el sindicato sigue adelante con la preparación del paro. Según estas fuentes, el comité confederal expresó unánimemente su apoyo a la huelga, que no está relacionada con la huelga del sector ferroviario en Adif y Renfe prevista para el 17 de noviembre.
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El malestar se concentra especialmente en el sector ferroviario y en segmentos provinciales de servicios públicos. Algunas voces sindicales han señalado que el paro no está recibiendo suficiente publicidad en los medios de comunicación, y que las organizaciones desean que la huelga «pase ya».
Apoyos y rechazos a la huelga
A pesar de las discrepancias, la huelga general ha recabado más de 3.600 adhesiones de comités de empresa, juntas de personal y secciones sindicales de CCOO y UGT. Entre los apoyos se encuentran representaciones laborales de importantes compañías como Seat, Airbus, Levi Strauss, Iberia, Zara, Glovo, DomusVi y Securitas Seguridad España.
Sin embargo, la convocatoria ha sido rechazada por el sindicato de maquinistas SEMAF, así como por USO, CSIF, Fetico y Valorian, que argumentan que la huelga carece de naturaleza laboral. SEMAF ha convocado sus propios paros los días 10 y 12 de noviembre, mientras que los comités de empresa de Adif y Renfe han llamado a una huelga para el 17 de noviembre, con el apoyo de CCOO, UGT, CGT, el Sindicato Ferroviario (SF) y el Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF).
Fernando Luján, vicesecretario general de Política Sindical de UGT, ha defendido la huelga general como una reivindicación clara de los servicios públicos, incluyendo mejoras en infraestructuras y formación del personal ferroviario. Javier Pacheco, de CCOO, ha subrayado el impacto del deterioro y la privatización de los servicios públicos en sus argumentarios.











