El presidente de Ceuta asiste a la recepción oficial en el Palacio Real y destaca que el llamamiento del Pontífice al diálogo cultural y religioso refleja fielmente la identidad y los valores de la ciudad autónoma.
06 de junio de 2026 — El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, asistió este sábado en el Palacio Real de Madrid a la ceremonia oficial de bienvenida ofrecida a Su Santidad el Papa León XIV, con motivo de su histórica visita apostólica a España —la primera de un Pontífice al país en quince años—. El acto, de máxima relevancia institucional, estuvo presidido por Sus Majestades los Reyes de España, Don Felipe y Doña Letizia, y contó con la presencia de las principales autoridades del Estado.
Tras concluir la recepción, en la que el presidente ceutí tuvo la oportunidad de saludar tanto al Santo Padre como a los monarcas, Vivas quiso poner en valor el profundo contenido humanista del discurso papal, destacando su firme defensa de la concordia.
«Ha sido un mensaje brillante, cargado de espiritualidad y humanidad, en favor de la paz, la fraternidad, la concordia y la convivencia, frente a la división, la intransigencia y la polarización», señaló el líder del Ejecutivo ceutí.
Ceuta como reflejo del mensaje papal
Vivas hizo especial hincapié en cómo las palabras de León XIV conectan de manera directa con la realidad diaria de Ceuta. Durante su intervención, el Papa hizo un llamamiento explícito a «fortalecer la cultura del encuentro» y a superar los discursos que alimentan la confrontación, invitando a la sociedad a abandonar las narrativas identitarias y polarizantes que «pueblan el mundo de fantasmas y enemigos».
Para el presidente autonómico, este alegato en favor del respeto a la diversidad y el entendimiento entre diferentes comunidades es el vivo reflejo de las señas de identidad que definen a Ceuta como un espacio de encuentro histórico.
Las claves históricas del discurso del Papa León XIV:
- Reivindicación del pasado intercultural: El Pontífice recordó que la presencia del islam en la Península constituyó una realidad de larga duración donde se intentó crear un espacio de conversación entre cristianos, musulmanes y judíos.
- Puesta en valor del conocimiento compartido: Evocó el legado de la Escuela de Traductores de Alfonso X el Sabio y citó a grandes pensadores como Averroes y Maimónides.
- Córdoba y Toledo como referentes: Destacó a estas ciudades como ejemplos históricos de mediación entre lenguas, religiones y saberes.
Un rechazo a los «muros y armas»
En el tramo final de su discurso, el Santo Padre apeló a construir una convivencia global basada en la colaboración mutua, dejando una profunda reflexión sobre los conceptos de paz y seguridad que impactó positivamente en la delegación ceutí:
«La seguridad, que con demasiada frecuencia nos ilusionamos que provenga de las armas y los muros, madura más bien al aprender a avanzar junto al otro, a crecer juntos, codo con codo», concluyó el Pontífice.















