La Policía Nacional en Ceuta sigue lidiando con las consecuencias de una crisis migratoria que comenzó el 30 de julio y que, más de dos meses después, sigue afectando significativamente su labor. Ana Alarcón, portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), ha expresado su preocupación por una plantilla «al límite» y ha solicitado alrededor de 80 agentes adicionales para mejorar el triaje y la tramitación de expedientes. Alarcón también ha pedido que los servicios extraordinarios no se realicen a expensas de la seguridad ciudadana.
Según Alarcón, la solución pasa por acelerar los procedimientos, reforzar los recursos de Extranjería y evitar la improvisación. «No podemos gestionar una crisis de esta magnitud a golpe de dispositivo urgente», afirmó.
Presión migratoria en Ceuta
La situación en Ceuta ha evolucionado desde los primeros días de la crisis, pero sigue siendo preocupante. Aunque la presión de entrada del 30 de julio ha disminuido, miles de personas permanecen en la ciudad, lo que requiere identificación, tramitación de solicitudes de protección internacional, traslados y la ejecución de retornos, devoluciones o expulsiones. Dos meses después, la necesidad de dispositivos policiales extraordinarios persiste, lo que indica que la crisis no está resuelta. Alarcón señaló que alrededor de 10,000 personas siguen en Ceuta.
El SUP considera que los refuerzos policiales enviados han sido imprescindibles, pero advierte que no pueden retirarse prematuramente ni depender de la plantilla ordinaria de Ceuta. Alarcón enfatiza la necesidad de un dimensionamiento real por servicios, incluyendo UIP para dispositivos extraordinarios, refuerzo de Extranjería y Fronteras, y suficientes efectivos para mantener la actividad ordinaria de Seguridad Ciudadana.
Déficit estructural y seguridad ciudadana
Más allá de la crisis actual, Alarcón denuncia un déficit estructural de agentes en Ceuta, una ciudad con una realidad fronteriza única que requiere una plantilla adecuada. La crisis ha exacerbado estas carencias, ya que los policías han tenido que ser desviados de sus funciones ordinarias para atender servicios extraordinarios, lo que lleva a la plantilla a trabajar al límite.
La portavoz del SUP advierte que cada policía que se desvía de Seguridad Ciudadana para cubrir servicios extraordinarios es un policía menos patrullando las calles. El sindicato ha denunciado que incluso se han retirado indicativos Z de la plantilla de Ceuta para servicios relacionados con el dispositivo institucional. Alarcón insiste en que esta situación debe abordarse con refuerzos extraordinarios, no debilitando la seguridad ordinaria de los ceutíes.
Carencias en la Policía Nacional
Alarcón identifica carencias en efectivos, medios materiales, infraestructuras y planificación. Durante los últimos dos meses, se han improvisado espacios de acogida y se han trasladado a cientos de personas, lo que ha requerido organizar dispositivos policiales, traslados y seguridad. La portavoz del SUP subraya la necesidad de reforzar Extranjería y disponer de instalaciones suficientes para identificación y triaje, evitando cuellos de botella en la tramitación.
La planificación es crucial, según Alarcón, ya que cada recurso debe abrirse con una evaluación previa de riesgos y protocolos claros para situaciones de emergencia. La portavoz concluye que no se puede seguir sustituyendo la falta de infraestructura y planificación estable por dispositivos policiales extraordinarios cada pocos días. La Policía necesita efectivos, medios e instalaciones adecuadas, pero sobre todo, saber de antemano cómo y con qué recursos va a actuar.








