En los últimos dos días, nueve vuelos europeos han sido objeto de falsas amenazas de bomba, lo que ha provocado aterrizajes de emergencia y la activación de dispositivos de seguridad en varios aeropuertos. Entre los vuelos afectados se encuentra uno que cubría la ruta de Manchester a Murcia, en el que no se encontró ningún artefacto explosivo.
Lee tambien: Donald Trump ordena suspender los bombardeos contra Irán para abrir una vía de negociación
El incidente comenzó el lunes a las 9:10 de la mañana cuando un avión de la aerolínea húngara de bajo coste Wizz aterrizó de emergencia en el aeropuerto de Budapest. Las autoridades habían informado a la tripulación de una amenaza de bomba recibida por correo electrónico. El vuelo, que se dirigía de Londres Luton a Sofía, fue evacuado y examinado por las fuerzas de seguridad búlgaras, sin encontrar indicios de explosivos.
Las noticias de Ceuta, cada mañana a las 7:30
Lo más leído, la farmacia de guardia, el tiempo y el estado del Estrecho en tu correo. Gratis.
Amenazas de bomba en vuelos europeos
La situación se intensificó el martes cuando un avión de la aerolínea escandinava SAS, que volaba de Copenhague a Varsovia, aterrizó de emergencia a las 9:28 en el aeropuerto de Varsovia. Según un pasajero, el capitán informó a los ocupantes de una llamada telefónica que alertaba de una bomba a bordo. El aeropuerto fue parcialmente cerrado mientras se investigaba la amenaza, pero nuevamente no se encontró nada.
Lee tambien: Washington diseña un listado de castigo comercial a España tras las amenazas de embargo de Donald Trump
El cierre del aeropuerto de Varsovia afectó a otro vuelo, esta vez de la aerolínea polaca LOT, que cubría la ruta desde Heathrow en Londres a Varsovia. A las 10:01, el avión tuvo que aterrizar de emergencia en el aeropuerto de Varsovia-Modlin tras recibir otra amenaza de bomba.
Reacciones y medidas de seguridad
La serie de amenazas continuó afectando a otros vuelos, incluyendo rutas como Bérgamo-Sofía, Lisboa-Roma, Manchester-Murcia, Lisboa-Sofía, Dublín-Sofía y Dublín-Roma, todos operados por la aerolínea irlandesa Ryanair. En todos los casos, las amenazas resultaron ser falsas.
Las autoridades de aviación civil han estado en alerta máxima debido a la cascada de amenazas, que han generado preocupación y caos en los aeropuertos afectados. A pesar de la gravedad de las amenazas, no se han encontrado explosivos en ninguno de los aviones inspeccionados.












