El colectivo ‘therian’ de Ceuta cancela su encuentro tras sufrir acoso y ante el temor de repetir los incidentes de Barcelona
La comunidad local suspende la reunión en la Plaza de los Reyes para protegerse del «bullying» y tras los disturbios en la Ciudad Condal, que se saldaron con detenciones y miles de curiosos.
La cita estaba marcada en el calendario como un espacio de convivencia, pero la presión digital y el miedo a la violencia física han terminado por frustrarla. Los organizadores del encuentro therian en Ceuta han anunciado la cancelación definitiva de su convocatoria en la Plaza de los Reyes, denunciando un clima insostenible de burlas, insultos y falta de respeto.
Un entorno de hostilidad en redes sociales
A través de un comunicado en su cuenta de TikTok (Therians_Ceuta), el colectivo expresó su profunda decepción. Lo que nació con el objetivo de crear un «espacio tranquilo» para personas con intereses comunes, derivó en una campaña de acoso tanto público como privado.
«Hoy venimos a dar una noticia que nos duele bastante», explicaron los portavoces, señalando que la visibilidad de su identidad —basada en la conexión y expresión a través de figuras animales— ha sido respondida con comentarios ofensivos y odio sistemático.
El «efecto Barcelona»: un aviso para la comunidad
La decisión de Ceuta no es aislada. El colectivo ha tomado nota de lo ocurrido recientemente en Barcelona, donde una convocatoria similar en el Arc de Triomf derivó en el caos:
• 3.000 curiosos acudieron al lugar con el único fin de grabar y ridiculizar a los asistentes.
• Incidentes graves: Pese a que los therians no se presentaron, la multitud causó destrozos en el mobiliario urbano.
• Detenciones: La intervención de los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana se saldó con el arresto de tres menores y un adulto por desórdenes públicos.
Ante este panorama, los jóvenes ceutíes consideran inviable ocupar el espacio público sin exponerse a situaciones de riesgo o provocaciones.
Nueva estrategia: refugio en el mundo digital
Lejos de disolverse, la comunidad ha decidido replegarse hacia entornos controlados. El colectivo ha anunciado la creación de un servidor privado con acceso restringido bajo verificación.
• Objetivo: Organizar futuros encuentros de forma segura y privada.
• Filosofía: Mantener la «manada» unida en un ambiente libre de bullying y juicios externos.
Este suceso reabre el debate sobre los límites de la tolerancia en la era de la viralidad, evidenciando cómo el estigma y el acoso en redes sociales pueden llegar a vetar el uso legítimo del espacio público para colectivos minoritarios.
















