La barriada del Sarchal está a punto de estrenar un espacio deportivo de vanguardia. Gracias a la iniciativa FC Futures, impulsada por LaLiga EA Sports en colaboración con las organizaciones Love Fútbol y Fútbol Más, la mítica pista ceutí ha sido sometida a una reforma integral que combina arte, identidad local y deporte de base.
Según detalla El Faro de Ceuta, este proyecto marca un hito histórico al ser la primera intervención de Love Fútbol en España, eligiendo a Ceuta como punto de partida para su expansión en la región de Europa, Oriente Medio y África (EMEA).
Identidad ceutí en cada rincón
El diseño, obra de Natalio Hayon Ponce, busca algo más que una simple rehabilitación técnica; es un homenaje a la ciudad. La estética de la pista juega con dos conceptos visuales potentes:
- El exterior: Un diseño sobrio en blanco y negro que incorpora símbolos de la identidad local, como la figura de Hércules y elementos que reflejan la diversidad cultural de la tierra.
- El interior: Una explosión de colores vibrantes en la superficie de juego, diseñada para aportar vitalidad y un aire fresco al entorno del Sarchal.
Mucho más que «chapa y pintura»
La intervención, que se inaugurará a primeros de marzo, no se ha limitado a la estética. Los trabajos han incluido:
- Reforma integral del suelo para mejorar la seguridad y el juego.
- Sustitución del vallado y colocación de porterías nuevas.
- Actualización eléctrica y mejora de la funcionalidad del espacio.
Un punto clave del proyecto es su gestión humana. Joaquín Lichter y Adriana Tello, gestores de Love Fútbol, han pasado semanas trabajando con los vecinos para fomentar un sentimiento de pertenencia. El objetivo es que la comunidad sienta la pista como propia para garantizar su cuidado y mantenimiento a largo plazo.
Un modelo de colaboración público-privada
Aunque la financiación y la iniciativa parten del sector privado (LaLiga), el proyecto ha contado con el respaldo del Gobierno Local. Una vez inaugurada, la pista seguirá siendo de titularidad pública, pero contará con un calendario de uso consensuado entre barriadas, clubes y la Secretaría de Deportes para asegurar que el espacio esté siempre «lleno de vida».
La ejecución material ha corrido a cargo de una constructora local, empleando a trabajadores de la ciudad y vecinos del sector, reforzando así el impacto positivo en la economía de la zona.



















