El DJ ha hecho entrega al extorero de los bustos correspondientes al legado de su padre que se encontraban en Cantora, un gesto que acerca a ambos hermanos.
Kiko Rivera y Francisco Rivera se han reencontrado para llevar a cabo la entrega de las cabezas de toro pertenecientes a la herencia de su padre, el diestro Francisco Rivera ‘Paquirri’. Los bustos taurinos, que se encontraban guardados en la finca Cantora, han sido entregados por el DJ al extorero, cumpliendo así con el reparto de los bienes familiares correspondientes a los hermanos.
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El propio Francisco Rivera ha hecho pública la noticia mediante una fotografía compartida en su perfil de la red social Instagram. En la imagen, ambos posan sonrientes junto a una camioneta tipo pick-up en cuya parte trasera se encuentran colocados los dos bustos taurinos. El extorero ha acompañado la publicación con unas palabras de agradecimiento hacia su hermano: «Gracias, Kiko. Después de años y de perder la ilusión de tener algo de papá, esto dice mucho y muy bueno de ti. Me has tocado el corazón y siempre lo voy a recordar. Estarán en un lugar especial. Papá hoy está más feliz».
El origen del reparto de los bienes taurinos de Paquirri
Los hechos relacionados con la recuperación de estos objetos se remontan al pasado 17 de abril, fecha en la que Kiko Rivera y su pareja, Lola García, acudieron a la finca Cantora para retirar diversos enseres pertenecientes a Paquirri con el fin de repartir la herencia entre los hermanos. Tras aquel episodio, el hijo mayor del diestro aclaró la situación públicamente al confirmar que su hermano se había puesto en contacto con él a través de un mensaje para comunicarle la recogida de los elementos.
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En aquellas declaraciones, Francisco Rivera explicó que Kiko Rivera había logrado recuperar un total de ocho cabezas de toro con la intención de distribuirlas entre Cayetano Rivera, el propio DJ y él mismo. El extorero reconoció haber abandonado la esperanza de recuperar dichos recuerdos tras años de espera, destacando el gesto de su hermano y señalando que la puerta hacia una posible reconciliación permanecía abierta entre ambos.
Cinco meses después de aquel primer contacto, el encuentro presencial entre Kiko Rivera y Francisco Rivera se ha materializado con la entrega efectiva de los bustos taurinos, un movimiento que constata la voluntad de acercamiento entre los hijos del torero.








