El portavoz en la Asamblea exige formalmente la entrega inmediata de los extractos financieros desde 2023 y promete hacerlos públicos ante la militancia, denunciando que «el dinero público se enseña».
CEUTA — La pugna interna en el seno del Partido Socialista de Ceuta ha alcanzado un punto de máxima tensión política e institucional. El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Ceuta, Sebastián Guerrero, ha dado un paso al frente este martes al lanzar un ultímalo definitivo: si en el plazo estricto de 48 horas no se le facilita el acceso y los extractos completos de las cuentas bancarias donde se gestionan los fondos del grupo, acudirá formalmente a la vía judicial para tutelar sus derechos y fiscalizar el uso de los recursos públicos.
La controversia tiene su origen en las asignaciones presupuestarias que la Cámara autonómica abona de manera periódica a las distintas formaciones para financiar el trabajo y la infraestructura parlamentaria. Según ha detallado el propio Guerrero, el pasado 14 de septiembre solicitó por escrito y de forma oficial la entrega de la documentación bancaria íntegra —incluyendo movimientos, ingresos y gastos— registrada desde la constitución del actual grupo en el año 2023. Sin embargo, transcurridos más de veinte días desde dicha petición formal, el portavoz asegura que sigue sin tener acceso a los estados de cuenta ni se le ha ofrecido una justificación clara sobre los motivos del retraso.
«El dinero público no es del partido ni es mío»
En un contundente comunicado dirigido a la militancia y a la opinión pública, Guerrero ha querido deslindar la naturaleza de estas partidas de la propia estructura orgánica del partido, recordando el marco legal al que están sujetas estas subvenciones institucionales. «Quiero explicar con claridad lo que está pasando, porque los militantes tienen derecho a saberlo», ha aseverado el dirigente socialista. «El dinero del Grupo Parlamentario no es del partido ni es mío; es dinero público de la Asamblea de Ceuta, sujeto por el Reglamento a un fin concreto, que es el trabajo parlamentario».
El portavoz ha subrayado que la exigencia de transparencia y la obligación de rendir cuentas sobre los caudales públicos es un principio insoslayable que debe situarse por encima de las personas o de las coyunturas de dirección dentro de la formación. «La obligación de entregar lo que es público no cambia con quien esté al frente en cada momento», ha remarcado, incidiendo en que ha agotado los cauces de interlocución interna «con paciencia y con lealtad» antes de fijar esta vía de apremio.
Transparencia para las bases y fiscalización estricta
El ultimátum de 48 horas representa una advertencia directa ante la posibilidad de elevar el conflicto interno a un procedimiento penal o contencioso para esclarecer la administración de las partidas de la Cámara. Como compromiso paralelo, Guerrero ha garantizado que, en cuanto los extractos bancarios estén en su poder, pondrá toda la información contable a disposición de los afiliados y militantes del PSOE ceutí para su libre examen y auditoría.
«En cuanto la documentación se entregue, las cuentas estarán a disposición de todos los militantes. Habrá tiempo de analizar con serenidad y rigor todo lo demás. El dinero público se enseña», ha concluido el portavoz, dejando el escenario político al borde de una judicialización inédita en el seno del grupo socialista si la dirección no satisface el requerimiento documental en el plazo fijado.








