Mari Carmen Abascal, conocida popularmente como Maricarmen, se convirtió en el otoño de 2026 en el rostro de una de las mayores controversias sobre vivienda en España. Vecina del madrileño distrito de Retiro durante más de medio siglo, fue desahuciada a los 87 años, recibió el pronunciamiento público del Papa, y falleció horas antes de poder firmar el contrato que le devolvía su casa. Semanas después, una investigación periodística reveló su pasado como administradora de una sociedad inmobiliaria millonaria. Este es su perfil completo, con todos los datos verificados hasta la fecha.
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Datos personales
- Nombre completo: María del Carmen Abascal
- Edad al fallecer: 87 años
- Domicilio: calle Alcalde Sainz de Baranda, 46, distrito de Retiro (Madrid)
- Tiempo residiendo en la vivienda: desde 1956, más de 70 años
- Condición conocida: discapacidad reconocida del 50%
El litigio por su vivienda
El inmueble en el que residía Mari Carmen Abascal en el barrio de Ibiza, distrito de Retiro, fue adquirido por la empresa Urbagestión. La propiedad elevó la renta mensual exigida hasta los 2.650 euros, una cantidad que la inquilina no podía asumir con su pensión. Antes del desahucio, Maricarmen pagaba unos 440 euros al mes: un contrato heredado del régimen de renta antigua, muy por debajo de los precios de mercado de la zona.
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El litigio se prolongó durante casi siete años en los tribunales. La orden de desahucio se intentó ejecutar hasta en cuatro ocasiones. Durante ese tiempo, plataformas vecinales y el Sindicato de Inquilinas intentaron paralizar el proceso con distintas propuestas: desde una prórroga del contrato hasta el pago íntegro del alquiler por parte de terceros.
23 de septiembre de 2026: el desahucio
La Policía Nacional ejecutó la orden de desalojo al cuarto intento el 23 de septiembre de 2026, a las 7:30 de la mañana. Decenas de personas se habían concentrado desde la noche anterior —entre 200 y 300 según el Sindicato de Inquilinas— para intentar impedirlo. La llegada del cordón policial con escudos antidisturbios generó tensión, y el sindicato denunció que se expulsó a la prensa antes de consumarse el desalojo.
Mari Carmen Abascal sufrió lesiones durante la intervención y fue sacada en camilla del inmueble. Fue trasladada en ambulancia al Hospital Gregorio Marañón, donde quedó ingresada con un cuadro de estrés, agotamiento severo y crisis de ansiedad.
La ola de protestas
El caso generó un amplio rechazo social. En los días siguientes al desahucio:
- El Sindicato de Inquilinas organizó una acampada en la Puerta del Sol que se mantuvo durante semanas
- Diez mil personas protestaron en Madrid en una de las concentraciones más multitudinarias
- Se convocaron movilizaciones en 17 localidades de toda España
- Se anunció la manifestación «Ni una Maricarmen más» en Madrid
- La cantante Amaia Romero entregó un cartel a Pedro Sánchez en apoyo a la inquilina
25 de septiembre: Maricarmen rompe el silencio
Dos días después del desahucio, el Sindicato de Inquilinas difundió un vídeo grabado desde la cama del Hospital Gregorio Marañón. Maricarmen rompía el silencio con un mensaje que se haría célebre: «No he logrado defender mi casa, pero sí he luchado para que los demás aprendan».
En el vídeo, agradeció el apoyo ciudadano: «Desde aquí, quiero dar las gracias a todas las personas que han estado conmigo». Fueron las primeras y prácticamente las últimas declaraciones públicas de la inquilina.
28 de septiembre: la intervención del Papa
La repercusión del caso trascendió las fronteras españolas. Durante la rueda de prensa en el avión papal, en el vuelo de regreso de Francia a Roma, el pontífice fue preguntado por periodistas españoles sobre la conmoción generada.
El Papa respondió admitiendo no conocer «al detalle todos los condicionantes jurídicos del expediente», pero planteó un diagnóstico de fondo: «¿Cuál es el problema en el sistema que permite que una anciana, además con discapacidad, sea echada de su casa?». Pidió a los líderes políticos y a las autoridades que buscaran «soluciones más justas».
29 de septiembre: Urbagestión cede
Cinco días después del desahucio y tras más de cuatro horas de negociación, Urbagestión alcanzó un preacuerdo con la abogada de Mari Carmen Abascal y sus familiares. Las condiciones del acuerdo:
- Contrato de arrendamiento por 8 años en el mismo piso
- Alquiler máximo del 30% de las rentas netas de la inquilina
- Cuota aproximada de 500 euros al mes, con comunidad y suministros incluidos
- Formalización a través del Servicio de Intermediación del Alquiler del Ayuntamiento de Madrid
- Seguro multirriesgo e impagos como garantía para la propiedad
El Sindicato de Inquilinas participó en la mesa negociadora. Su representante, Carolina Vilariño, calificó el acuerdo como «un hito histórico fruto del movimiento social». El anuncio oficial: Maricarmen volverá a su casa.
Sin embargo, los propietarios acusaron al Sindicato de Inquilinas de entorpecer el acuerdo y judicializaron el conflicto, en una versión diferente de la secuencia de negociaciones.
30 de septiembre: el decreto de vivienda
El impacto político del caso se materializó en un hecho sin precedentes: el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto-ley de medidas urgentes de vivienda que la prensa bautizó como el «decreto Maricarmen». El BOE lo publicó con 96 páginas de medidas, entre ellas:
- Suspensión de desahucios de hogares vulnerables sin alternativa habitacional hasta 2030
- Limitaciones a las subidas de alquiler
- Prohibición de compra especulativa de vivienda residencial por parte de fondos buitre
- Marco regulador del alquiler de temporada y la renta por habitaciones
- Deducciones fiscales para inquilinos y bonificaciones para propietarios que rebajen el precio
7-8 de octubre: el fallecimiento
Mari Carmen Abascal falleció el 7 de octubre de 2026 en el Hospital Gregorio Marañón, catorce días después del desahucio y menos de 24 horas antes de la hora prevista para firmar el nuevo contrato.
La causa concreta de la muerte no ha sido revelada públicamente. Ni la familia, ni la representación legal, ni el Sindicato de Inquilinas han detallado el diagnóstico final. Lo que se sabe es que ingresó con estrés, agotamiento y crisis de ansiedad, que su estado no mejoró lo suficiente para recibir el alta, y que su abogada calificó la situación de «absolutamente evitable».
El contraste entre el pacto cerrado y el desenlace trágico fue uno de los elementos más citados en la cobertura posterior. La vivienda volvió a quedar a entera disposición de Urbagestión, ya que el contrato no llegó a formalizarse.
Las reacciones tras la muerte
El fallecimiento generó una oleada de reacciones políticas y sociales. Las más contundentes vinieron de la izquierda: Irene Montero afirmó «No es una muerte, es un asesinato»; Gabriel Rufián escribió en redes sociales «Hijos de puta»; las personas acampadas en la Puerta del Sol dijeron ante RTVE que «la han matado los especuladores».
Desde otros espacios:
- Ada Colau rompió su silencio: «Puso el cuerpo para decir que todo el mundo merece una vivienda digna»
- Alberto Núñez Feijóo expresó sus condolencias y pidió «respeto»
- Vox acusó al Gobierno de instrumentalizar la muerte para «ocultar su responsabilidad en el desastre de la vivienda»
- Se organizó una vigilia y marcha en Madrid para despedir a Maricarmen; la acampada de Sol prometió mantener la protesta
El debate político: Ayuso, Sánchez y la campaña electoral
El fallecimiento se produjo en pleno arranque de la campaña autonómica de Madrid, con las elecciones convocadas para el 29 de noviembre de 2026. El caso se convirtió en una de las principales líneas de confrontación.
La presidenta regional Isabel Díaz Ayuso mantuvo varias intervenciones en días sucesivos:
- En la Asamblea de Madrid, el 8 de octubre: «Yo no me reía de Maricarmen, me reía de ustedes y de sus propuestas»
- Defendió que el desahucio cumplió la ley y arremetió contra Sánchez: «Fue uno de los 25.500 que se ejecutan al año»
- Frenó la ofensiva de la izquierda y avisó ante el 29-N: «Llaman a quemar las calles»
- Acusó al Gobierno de usar el desahucio como «señuelo» para «desviar la atención de Ceuta»
Más Madrid, PSOE-M y el Sindicato de Inquilinas protagonizaron concentraciones y actos de homenaje. La Mesa del Pleno de la Asamblea rechazó incluir un minuto de silencio en el orden del día. La campaña de reacciones cruzadas evidenció la polarización del debate sobre la vivienda.
El caso en la televisión
El caso también llegó a la televisión. Iker Jiménez entrevistó al propietario de Urbagestión en un programa que generó un amplio debate por las declaraciones del empresario sobre las condiciones del desahucio y el estado de la negociación.
Las revelaciones de octubre: su pasado empresarial
El 22 de octubre de 2026, el diario OKDIARIO publicó una investigación basada en documentación del Registro Mercantil de Madrid que cambió la narrativa del caso. Según esa documentación, Mari Carmen Abascal no habría sido únicamente una pensionista vulnerable:
- Fue administradora única y posteriormente consejera de FIEBA SA, una sociedad dedicada a la inversión inmobiliaria y el arrendamiento de viviendas
- En 1994, FIEBA SA contaba con un capital social cercano a los 950 millones de pesetas (aproximadamente 5,7 millones de euros)
- La estructura societaria derivó en absorciones y fusiones con JINUR SA y BASCADI SA, con el mismo objeto social inmobiliario
Investigaciones posteriores ampliaron el cuadro: Maricarmen no era solo secretaria en JINUR SA, sino que tenía voz, voto y plenos poderes para realizar «toda clase de actos y negocios» con los inmuebles, fondos y valores de la sociedad. El capital social de las empresas vinculadas, ajustado a la inflación, equivaldría a más de 12 millones de euros actuales. También se reveló que tuvo un chalet en la sierra madrileña que terminó embargado por impago hipotecario.
La revelación generó un intenso debate sobre la instrumentalización política del caso y sobre si el perfil real de la inquilina cambiaba o no el fondo del problema de vivienda que su desahucio había destapado.
El contexto: renta antigua y fondos buitre
El caso de Maricarmen se enmarca en dos debates estructurales del mercado inmobiliario español:
Los contratos de renta antigua. El de Maricarmen era un contrato anterior a 1985, con prórrogas indefinidas y precios muy por debajo del mercado. Según estimaciones de expertos, estos contratos representan menos del 3% del total de alquileres en España, pero siguen siendo motivo de conflicto por la distancia entre la renta congelada y los precios actuales.
La actividad de los fondos buitre inmobiliarios. Empresas como Urbagestión operan en un segmento donde la compra de inmuebles con inquilinos de renta antigua y la posterior subida de rentas forma parte de la estrategia de rentabilización. El debate se centra en si esa lógica de mercado es compatible con la función social de la vivienda.
Un caso que ha marcado el debate sobre la vivienda
El recorrido de Mari Carmen Abascal, con sus múltiples capas —el desalojo de una mujer de 87 años que llevaba 70 en su piso, la intervención papal, la mayor ola de protestas por la vivienda en años, un decreto-ley aprobado en días, un acuerdo frustrado por su fallecimiento, y las revelaciones posteriores sobre su trayectoria empresarial—, ha convertido su caso en el más citado del debate sobre vivienda y especulación inmobiliaria en España en 2026.














